Desde el Seminario
El apostolado de la escucha
por: Diácono Gonzalo García Durán, MG

Diácono Gonzalo García Durán, MG
Durante mi estancia en Hong Kong comencé a trabajar como voluntario, dos veces por semana, en la Unidad Católica de Atención Pastoral, en el Hospital del Distrito del Norte, cercano a una de las parroquias atendidas por los MG. Era mi primer contacto con ese tipo de pastoral y tenía tantas expectativas como sentimientos y emociones propias del momento.
Desde mis primeras visitas encontré ciertas dificultades, pues las enfermeras y enfermeros en turno se me acercaban continuamente para saber la razón de mi presencia, a pesar de portar mi credencial de voluntario. Esto era comprensible, ya que en dicho hospital no labora ningún extranjero, sea médico, enfermero o empleado de cualquier área.
En cierto sentido, podría decir que no pasé desapercibido, situación de la cual se podría sacar ventaja o encontrarse con un obstáculo, pues sigue siendo poco común encontrar extranjeros que se comuniquen en el mismo idioma que el resto de las personas y dediquen parte de su tiempo a visitar enfermos.
En esta experiencia aprendí que las personas hospitalizadas se sienten más seguras y menos comprometidas al hablar con un extranjero o desconocido, a pesar de que alguien de su misma cultura podría entender mejor sus sentimientos y tendría la posibilidad de alentar sus espíritus perturbados no sólo por la enfermedad, sino también por un sinnúmero de temores y preocupaciones derivados de la situación en la que están. Para ellos, sean católicos o no, la estancia en ese lugar llega a ser abrumadora, pero el hospital también puede ser un espacio donde logren encontrarse a sí mismos, gracias a una creencia.
Ante tal panorama reconocí que este tipo de labor pastoral es, ante todo, un apostolado de la escucha. Es necesario saber escuchar y practicar la virtud de la paciencia ante situaciones difíciles, sobre todo en una cultura que, llena de comodidades y de abundancia, procura esquivar el dolor; una cultura donde se habla poco sobre la muerte, sin saber que más allá de esta vida podemos encontrar una existencia de felicidad y de paz.
© Revista Almas, publicación mensual de Misioneros de Guadalupe, AR. México, 2009.