En 1938 se concibió por primera vez la creación de un Seminario Mexicano de Misiones; en esa idea convergieron los pensamientos de los Obispos de México, quienes para 1945 habían aprobado e impulsaban el proyecto. A partir de entonces comenzó el proceso mediante el cual el Papa Pío XII aprobaría la fundación de dicho Seminario y nombraría rector a Monseñor Alonso Manuel Escalante, pues su experiencia como misionero de Maryknoll en China y Bolivia sería invaluable en el desarrollo del mismo.
Desde octubre de 1948, a lo largo de varios meses, Monseñor Escalante visitó diversos seminarios diocesanos e invitó a los alumnos a seguir la vocación misionera. El 7 de octubre de 1949 se inauguró el Seminario de Misiones Extranjeras, con 12 alumnos venidos de diferentes partes del país. En 1950 acudió otro grupo de teólogos, filósofos y latinistas, con lo que se fortalecía la esperanza de los Obispos de enviar misioneros que ayudaran en el trabajo de la Iglesia en el mundo.
Estos fueron los primeros pasos de un camino que llevó a la aprobación de las Constituciones del Instituto por la Santa Sede en 1953, con el nombre oficial de Instituto de Santa María de Guadalupe para las Misiones Extranjeras. Fueron también los primeros pasos de un trayecto de 60 años, en el cual hemos logrado estar presentes en 11 países, con el firme propósito de llevar el Evangelio a los que no lo conocen.
Esperamos que estos 60 años sean considerados en el futuro sólo los primeros pasos de un camino que nos lleva a construir el Reino de Dios.