El uno de diciembre del año pasado fui nombrado párroco de la Iglesia de Piong Dong, en la arquidiócesis de Kwangyu. La mayoría de los fieles que asisten a las actividades religiosas son de edad adulta; entre éstas conocí a Simón, que también forma parte del consejo parroquial.
Simón recibió el Bautismo el 22 de diciembre de 1984, en la Iglesia de Shindon de la arquidiócesis de Kwangyu; ese mismo día recibió el sacramento del Matrimonio. Su esposa Ágata fue bautizada el 24 de diciembre de 1960. Del matrimonio nacieron dos niñas y un niño. Quienes recibieron el sacramento del Bautismo recién nacidos.
El 16 de enero del año 2000, su hijo contrajo matrimonio, y, el 26 de octubre de este mismo año, murió en un accidente automovilístico; su esposa, después de recibir la indemnización del seguro de vida de su marido, desapareció sin dejar rastro.
Simón, como padre de familia, sufrió mucho la pérdida de su único hijo y quería verlo y saber dónde se encontraba y qué hacía. Un día, mientras dormía, en el sueño lo vio, éste le decía que ya no se preocupara más, porque estaba muy ocupado, en el Cielo, tocando las campanas.
Después de que despertó del sueño, le dio gracias a Dios por saber dónde se encontraba su hijo, y, desde entonces, Simón viene a la iglesia a tocar las campanas todos los días, a las 6 de la mañana y a las 6 de la tarde. Mientras las hace sonar en la Iglesia de Piong Dong, permanece unido a su hijo, que se encuentra, como él, tañendo las campanas del Cielo. Ambos, con el sonido que producen, invitan a todos a la casa de Dios.
La vida de Simón sería distinta si no hubiera tenido fe y sin la oración que ha ofrecido por su hijo. Y mientras Dios le dé vida y salud, seguirá en este apostolado tocando las campanas.
Envío un saludo, desde estas tierras de Corea del Sur, a todos nuestros Padrinos y Madrinas que, con sus oraciones y sacrificios, hacen posible se siga extendiendo el Reino de Dios en estos lugares.
Que nuestro buen Padre Dios los siga colmando de bendiciones.
© Revista Almas, publicación mensual de Misioneros de Guadalupe, AR. México, 2009.