Fray Olallo

por: P. Daniel Panduro Fregoso, MG

Padre Daniel Panduro Fregoso
P. Daniel Panduro

José Olallo Valdés nació el 12 de febrero de 1820, y un mes después fue dejado en la casa cuna de San José de La Habana, donde fue bautizado el 15 de marzo. A un año de su beatificación, ofrezco un mensaje para que conozcamos más a este hombre santo y a nuestra Iglesia hermana en Cuba, a la cual los Misioneros de Guadalupe servimos desde 1995.

El servicio a los hermanos necesitados fue la vocación principal del Padre Olallo. En medio de un mundo lleno de dolor, sanaba cuerpos enfermos y acercaba espiritualmente con Dios a quienes se encontraban alejados de su amor. Así, durante 54 años de servicio bondadoso, cercano y solícito, transcurrió la existencia de quien fue conocido entre los habitantes de Puerto Príncipe —hoy Camagüey— como “Padre de los pobres”.

En plena adolescencia definió su vocación como hermano Hospitalario de San Juan de Dios. Alejado de su natal Habana y de los sueños y preferencias juveniles de la época, marchó a Puerto Príncipe. Allí, en un hospital para pobres, junto a la cabecera de los moribundos, decidió entregarse todos los días para aliviar y sanar el dolor ajeno. Pronto ganó la fama de enfermero presto y afable, quien curaba el cuerpo y el espíritu de las personas. Sin eclipsar la expresión de serenidad y dulzura de su rostro, asumió los trabajos más detestados dentro de la institución que llegó a dirigir por algún tiempo; barrió las salas del hospital, muchas veces lavó las sábanas y vendajes sucios en el río Hatibonico, y bañó a los ancianos.

Su misión y vocación lo colocaron siempre al servicio de sus semejantes, sin hacer distinciones entre razas, credos, ideologías o condiciones sociales; aunque nunca ocultó su preferencia por los pobres o marginados, que hallaron en sus manos atención y cuidado; y muchos encontraron, en sus palabras e ilimitada bondad, el reposo y la paz necesaria para marchar al encuentro con Dios.

Fue un religioso humilde. Su casa era una pequeña celda del hospital, la cual tenía una mesa, algunas sillas y un pequeño catre. Jamás le sedujeron ni el brillo del poder ni el ansia de la gloria mundana. Bajo la más estricta austeridad supo conducir su existencia, sabedor de la ley de Jesús, a quien tuvo como maestro y ejemplo.

Padre Olallo
Fray Olallo

Sufrió en carne propia las leyes de exclaustración y supresión de las órdenes religiosas de España, aplicadas en Cuba por la masonería. Sin embargo, permaneció siempre fiel a su vocación y nunca se apartó ni del hospital ni de los enfermos, en un tiempo en que la guerra y la pobreza asolaban Camagüey.

En la actualidad parecería cosa de soñadores pensar en una entrega sin límites al pobre y al marginado, sobre todo ahora que a los cubanos les apremia su mejoría material y son golpeados por un tiempo que apenas les permite repensar sus propias acciones. Pero el Padre Olallo descubrió placer y sentido de vida en esa espiritualidad. Fue un hombre que, sin buscar la gloria, logró encontrarla en la humildad de su propia existencia.

A su muerte, todos los vecinos de Puerto Príncipe salieron a las calles para acompañarlo en su último viaje terrenal, y más tarde, tras colectas públicas, le dieron digna sepultura y levantaron un monumento en su memoria. La ejemplaridad de su vida y su conducta le merecieron el calificativo de santo, expresión de una tradición popular que aún perdura.

Hoy el Padre Olallo es un ejemplo para el pueblo cubano. El 7 de marzo de 1989, en el centenario de su muerte, se solicitaron los permisos para iniciar su proceso de canonización. Años más tarde, en los últimos días de diciembre de 2006, el Papa Benedicto XVI firmó los decretos que proclamaron al mundo las virtudes heroicas de fray José Olallo y lo reconocieron como venerable, lo cual fue un paso importante para el proceso que culminó el 29 de noviembre de 2008, cuando fue beatificado en Camagüey, Cuba, y se convirtió en el segundo beato de la isla.


*El presente artículo es una versión editada del original publicado en la página electrónica de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba (cocc), y que puede ser consultado en: http://www.iglesiacubana.org/contens/hoy/ind_3hoy_padre_olallo.htm


Artículos de:

2010

· Agosto,
  P. Marco Antonio Mtz.
  P. Alejandro Chacón

· Julio,
  P. José A. Morales
  Janeth Madero, MLA

· Junio,
  P. Victoriano Hernández
  P. José Sandoval

· Mayo,
  P. José Sandoval
  S. Ignacio Flores

· Abril,
  P. Javier González
  Manuel Enríquez

· Marzo,
  P. Juan Antonio Muñoz
  Edith Velasco, MLA

· Febrero,
  P. Ricardo Gómez
  Dolores Martínez, MLA

· Enero,
  P. Enrique Gómez
  P. Miguel Á. González


2009

· Diciembre,
  P. José Monroy
  P. Alejandro Molina

· Noviembre,
 
 P. Alejandro Chacón
  P. Juan Antonio Muñóz

· Octubre,
  Padres MG Mayores
  P. Juan José A. Luna

· Septiembre,
  Entrevista a Mons.   Zacarías Kamwenho

  P. Sergio C. Espinosa

· Agosto,
  P. José Sandoval
  P. Salvador Arufe

· Julio,
  P. Daniel Panduro
  P. Roberto Villalobos

· Junio,
  P. Felipe de J. Martínez
  P. Marco A. Navarro

· Mayo,
  P. Juan S. Martínez
  P. José Bejarano (4)

· Abril,
  P. Victoriano Hernández
  P. José Bejarano (3)

· Marzo,
    P. Alejandro Molina
    P. José Bejarano (2)

· Febrero,
    P. Ricardo Gómez
    P. Andrés Pérez

· Enero,
    P. Rodolfo Navarro

    P. Victoriano Hernández


2008

· Diciembre
    P. Juan S. Martínez
    P. José Monroy

· Noviembre
    P. J. Ausencio López
    P. Gabriel Torres

· Octubre
    P. Marco A. Martínez
    P. J. Sergio Guevera

· Septiembre
    P. Jorge González
    P. Alejandro Chacón

· Agosto
    P. Arturo Arreguín
    P. Roberto Figueroa

 

© Revista Almas, publicación mensual de Misioneros de Guadalupe, AR. México, 2009.